mayo 27, 2013

Victoria en alemán se dice Sieg. Campeón se pronuncia…Bayern Münich



Oí decir por ahí: “El fútbol, como la vida, siempre da revancha”. No cabe duda que sí.

Año 2010. Final de UEFA Champions League disputada en el Santiago Bernabéu. Arjen Robben junto al Bayern Münich perdió el encuentro frente a un Inter de Milán que jugaba al catenaccio en su máxima expresión.

Ese mismo año; sumó una derrota aún más dolorosa. Final de la Copa del Mundo en Sudáfrica. Jugando para su selección perdía ante una España que venía arrasando los torneos continentales que se le ponían en frente.

Dos años más tarde el holandés llegaba junto al equipo bávaro a una final de UEFA de nuevo. El equipo rival era un conjunto inglés al que no se le veía esperanza alguna debido a las suspensiones de algunos de sus mejores jugadores debido a acumulación de tarjetas amarillas. Pero, empató a un gol que Müller había marcado para producir el alargue e inevitablemente llevar el duelo a la tanda de penales. Bayern Münich caía una vez más ante un potente disparo de Didier Drogba que le daba su primer Champions a los Blues.

Pero reitero; dicen que la vida y el fútbol siempre da revancha y, en este deporte donde las historias curiosas son tan comunes como los goles, Robben tendría una chance más de corregir errores, aprender de ellos, jugar con la misma energía de siempre; con el mismo entusiasmo, y por tercera ocasión presentarse en la final del certamen más importante dentro del fútbol europeo y quizá a nivel mundial.

Se sufre para conseguir todo. Se invierte mucho tiempo, desgaste físico y mental, se dejan atrás sueños, novias y hasta amigos, momentos familiares, salidas y buenas vacaciones, hay dolor, lágrimas, derrotas, tropiezos y caídas; pero se deja el alma todos los días para tratar de mejorar y superarse.

Este deporte al igual que otros encierra su propia mística. Mucha gente a veces no logra entender aún. Solo observan como los jugadores corren detrás de un balón; pero no ven más allá de lo que eso implica. Pero cuando por fin apartas tu vista de lo superficial, de la punta del iceberg y tornas tu mirada más allá; es en ese momento donde te das cuenta de que un futbolista deja todas esas cosas y las da en sacrificio para “correr detrás de ese balón”, casi media vida para cumplir su sueño y con él hacer soñar a millones de personas más.

Este sábado la Final de la UEFA Champions League en su edición 2012 – 2013 se jugó en Londres, en el estadio Wembley la catedral del fútbol. Y en ese país donde se vio nacer a este deporte y donde se dieron sus primeras patadas al balón, el mundo fijo su mirada en los 22 jugadores que componían el show más increíble de todo el mundo.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania se dividió en una parte Occidental y una Oriental. Hoy en día el país germano es uno solo y este sábado se vio a dos equipos bávaros afrontar un duelo épico e histórico. Primera vez que dos equipos de dicho país llegaban a la final de la copa europea.

Pero sólo uno logró salir victorioso tras 90 minutos de un espectáculo colorido que no solo reunía a alemanes sino a personas de muchos lugares del mundo que fueron ahí para ser testigos de la grandeza del deporte más hermoso del mundo. Y porque no; para aprender e imitar a los héroes de su preferencia, porque ganadores o perdedores, todos al final dan lo mejor de sí para buscar convertirse en unos y evitar ser otros.

Robben se reivindicó y de la mano de sus compañeros nuevamente consiguió germinar la felicidad y la gloria que les fue arrebatada en tres ocasiones para ganarle a un equipo que luchó en todo momento y que grabará su nombre también en los anales de la historia.

El destino se encaprichó en darles  una nueva y única oportunidad para borrar el pasado y quedar en la historia tras levantar su quinta “Orejona”. De ellos depende ahora seguir pateando y escribiendo dicho trayecto…


mayo 10, 2013

El hecho y significado de ser, de llamarse y de sentirse MAMÁ



Una pregunta trascendental en la vida de todo ser humano es saber o tratar de comprender qué es, o qué significa ser alguien más dentro de esta vida.

Entonces tratas de pensar en las cosas que hace esa persona para poder crear una figura o un perfil y así poder entender de qué se trata ser alguien más.

Eso mismo sucede cuando tratamos de responder a esa cuestión ¿qué significa ser, llamarse y sentirse mamá? Pues bueno ese título (porque la palabra mamá no es cualquier cosa) encierra muchas cosas dentro de sí mismo.  

Creo que ser madre es un gran privilegio, pero también una gran responsabilidad, es sufrir, pero también es gozar, es dar, pero también no recibir nada a cambio, es amar, pero también ser olvidada, es esperar, pero también confiar, es enfrentar obstáculos difíciles, pero también tomar grandes decisiones, es callar, pero también hablar, es interceder por el hijo y ver la respuesta, es amar incondicionalmente, es perdonar.  Ser madre es compadecerse del hijo de su vientre.

Ser madre no es sólo un más o menos complicado parto con sus contracciones y posteriores esfuerzos, también lo es el tener a tu bebé chiquitito entre tus brazos y pensar: “Esta personita diminuta ha de ser y convertirse en Mi hijo”.

Ser madre no es sólo pasarte noches enteras sin dormir o, peor aún, despertarte mil veces para dar de comer a tu hijo, cambiarle el pañal y volverte a dormir como una máquina automática; también lo es cuando tu pequeñín te obsequia repentinamente una hermosa sonrisa que deja entrever sus desdentadas encías.

Se es madre cuando deja de maquillarse para no manchar a su hijo al plantarle un beso en toda la mejilla y tras el cual recibe una cariñosa y sincera palmadita en la espalda que acompaña un enorme abrazo. Se es madre cuando renuncias a ir al cine con tu marido, y lo deja para ocasiones especiales y lo cambias por ver capítulos repetidos de Dragon Ball Z, Los Picapiedra, Garfield y otras aventuras de televisión más, las cuáles ella se sabe de memoria, pero a que su hijo le fascinan cada día como el primero que las vio.

Por eso, no solo este día sino cada uno de nuestra existencia, estemos agradecidos a Dios porque nos mando un ser especial, un ser perfecto, un ser tan maravilloso que es quien nos ama y nos espera, quien nos anima en los momentos más difíciles y que nos acompaña en aquellos de llenos de alegría.

¡Mamá; tú no te llevaste mi futuro, me diste uno nuevo! Vales todos mis esfuerzos. Ser mamá no te roba tu juventud, te da una nueva perspectiva”. No hay cosa más cierta. Y es que cualquier mujer que haya pasado por esto sabe que el ser madre tiene sus momentos de dificultad, sin duda, pero compensa con resultados y triunfos.

Por ese motivo y por todas las razones que describí atrás (y a las que me faltaron un millón más sobre el gran significado de ser madre, este día les deseo lo mejor de esta vida a sus mamás y aquellas personas que gozan del privilegio de contar ya con ese título tan hermoso. Felicidades y gracias por ser ese complemento de nuestras vidas, por tener esa calidad de los SERES MÁS HERMOSOS sobre la faz de la tierra. 


mayo 08, 2013

¡Adiós Jefe!

"No me lo puedo creer. No me lo puedo creer. Fútbol. Dios bendito". (Tras la Final de la Champions de 1999).

Hoy dio la noticia, tras 26 temporadas en el club inglés, el entrenador Sir Alex Ferguson anuncio su retiro al final de la temporada, para meterse de lleno a otro cargo dentro del propio club.

"La decisión de retirarme no la he tomado a la ligera. Es el momento adecuado", dijo el técnico, de 71 años.

Aquí un resumen de sus numeritos:

Fueron 1.498 los partidos, desde 1986. Ganó 894, empató 267, y perdió 337. Logró
36 títulos con esa camiseta.

13 títulos fueron de la Premier League, 2 Ligas de Campeones, 5 FA Cup, 10 Community Shield, 2 Recopa de Europa, 2 Supercopa de Europa, 1 Copa Intercontinental y 1 Copa Mundial de Clubes.

El último partido de Ferguson al frente de los "Diablos Rojos" será el 19 de mayo en West Bromwich Albion.
 

abril 23, 2013

De caballeros y rosas

Cuando miraba el partido entre el Bayern Münich y el FC Barcelona, los comentaristas hicieron notar que el Barça no ha podido ganar sus encuentros cuando juega en este día.

En Barcelona se celebra el 23 de abril; el día de Sant Jordi o San Jorge cuando compre mi GQ de este mes leí sobre dicha celebración y dice más o menos así:

La historia de Sant Jordi se remite al siglo IV a.C y trata de la manera en que este caballero combatió a un dragón que aterrorizaba al reino de Capadocia y al que, para mantener tranquilo, había que entregarle vidas humanas.

En una ocasión fue la hija del rey la que tenía que ser sacrificada. Poco antes de llegar a la cueva en la que encontraría el final de sus días apareció Jorge, en ese entonces todavía no "san", quien desenvainó su espada e hirió de muerte al animal.

De la sangre que brotó de la herida, apareció una rosa, que el caballero ofreció a la princesa. Así ganó el aprecio del rey, quien le pagó con enormes riquezas que el caballero repartió después entre los habitantes del reino. 
Es desde entonces que en Catalunya surge la tradición de San Jorge en una de las jornadas más alegres, en la que los hombres regalan rosas a las mujeres, y las mujeres libros a los hombres.
Ellas les regalan un libro, recordando el enterramiento y fallecimiento respectivamente de dos grandes de la literatura europea, Cervantes y Shakespeare, y otro hispanoamericano, Inca Garcilaso.
#DíaInternacionalDelLibro
 

abril 18, 2013

Reflexiones en Movimiento



Todos hemos abordado por lo menos una vez y si no es que cientos de veces alguna unidad de transporte urbano (o como se conocen coloquialmente; un camión de pasajeros). Lo hacemos a diario para transportarnos a la escuela, al trabajo, la oficina, al parque, a la casa de la novia, la fiesta, el cine, para recorrer la ciudad o para dejarla.

En consecuencia también todos conocemos el interior de esas unidades móviles que nos llevan de un lugar a otro. Por lo general (y no es con ánimo de menospreciar) dichos vehículos están tapizados de calcomanías con bendiciones y rezos a santos que los conductores devotos a ellos incrustan en las ventanillas o detrás de sus asientos. En otros también aparecen estampas con los nombres de sus novias, de sus esposas, de sus hijos e hijas, de seres queridos y en ocasiones hasta de sus amores pasados; viejos romances que tuvieron y que de una u otra forma no lograron concretar y que sí lo hicieron; quedaron grabados para siempre en sus mentes y corazones. Otros en cambio llevan también advertencias para los jóvenes ociosos que buscan dejar su huella y marca en las paredes y asientos de los camiones pintando un pequeño grafiti, dejando insultos hacia algún enemigo o bien escribiendo dedicatorias de amor hacia su pareja (pensando que quizá en alguna ocasión está última vea el mensaje de amor).

Una vez que con lo que acabó de escribir hemos hecho memoria de esos viajes en el transporte urbano y que hemos recordado la infinidad de calcomanías y gráficos que como dije; tapizan el interior de esas unidades; me remito a preguntar ¿Alguna vez, entre todas esas estampas han encontrado una frase que realmente valga la pena? ¿Han visto y leído, alguna impresión que contenga una serie de palabras que los haga reflexionar?

Pues aunque sea un poco difícil de creer debido al contexto en que se sumerge uno, al abordar un camión de pasajeros; hoy encontré una frase que si bien ya la había visto en otra parte me hizo reflexionar y preguntarme ¿qué hace algo así, tan perfecto y sublime en el acrílico de un camión de pasajeros?

El éxito no es resultado de la suerte, sino de un constante esfuerzo para conseguirlo. 

Creo que la respuesta radica en que cuando uno se sube a uno de esos camiones puede llevar consigo felicidad y alegría, pero también miedo, tristeza, angustia, temor en el futuro, ansiedad y muchos sentimientos de ese tipo a consecuencia de los momentos difíciles que se presentan en nuestras vidas. Pero que mejor que mirar esa frase y poder pensar un poquito en ella. 

El éxito se logra por una sola vía: la perseverancia y el esfuerzo que se invierte en lo que queremos, en lo que realmente sabemos que vale la pena, en aquello en lo que ponemos frente a todo, frente a nuestro futuro, nuestra vida, nuestros sueños; todo. Y entonces nos embarcamos en una empresa para realizarlo y conseguirlo; sin importar lo que perdamos en ello porque al final podremos saber que en verdad valió la pena esa constante lucha y dedicación. 

El mundo se nos podrá venir encima ante un fracaso o tropiezo, miraremos a nuestra derecha o izquierda y veremos nuestro fracaso, pero y si miramos al frente y de repente en el lugar menos pensado encontramos una frase como la que me ocupa en escribir el día de hoy o una similar a ella, podremos saber que la vida no acaba ahí; que tenemos que levantarnos y seguir adelante; nos falta mucho camino por recorrer. Y es a través de ese constante esfuerzo en que conseguiremos llegar a donde sea que soñemos.