agosto 29, 2012

Hasta el Final

"Y así en el grueso del común aficionado, digamos el llamado villamelón, el que sólo va al fútbol solo cuando el equipo va bien, no cala (siente) la derrota, sin embargo en la hinchada (como en mi caso); sí...y duele tanto que, si tu equipo pierde es como si te traicionara una dama". 

Es difícil escribir esta nota. Se complica más por el hecho de que en días pasados tenía el deseo de hacerlo, pero con un tono e imagen distinta, sin embargo como se que en el arte de la escritura se debe de aprender a plasmar no sólo lo bueno sino también lo malo, y hoy tengo que hacerlo, pero repito es difícil. 

Como describir lo que hoy pasó. Para entender un poco el problema del que habló, sepan ustedes que mis pasiones principales en esta vida son: el derecho y el fútbol. Y hoy la segunda pasión me dio un giro de 360º a todo mi entorno. 

Tenía esperanza de que sucediera otra cosa. Quizá en algún momento me llegó a ganar la confianza y hable de más. El fútbol con todo y su espectáculo es un deporte sensacional, cargado de emociones y sentimientos; pero también esta plagado de fracasos y derrotas, de sueños frustrados y de contrastes, pero aún así sigue teniendo el carácter de ser el deporte más hermoso del mundo. 

Hoy mi equipo me falló. Me falló pero en serio. Nunca en los años que llevó apoyandolo había visto lo que hoy presenciaron millones de espectadores alrededor del mundo. Un Barcelona que al principio comenzó con la búsqueda de esa ilusión, de ese primer título en la era de su nuevo entrenador. Pero que esa búsqueda sólo duró un par de minutos. 

Su acérrimo rival, el Real Madrid mostró un juego y un fútbol superior sobre aquel del propio equipo catalán que había mostrado hacía un par de días. Desde el inicio se vio de manera clara esa superioridad al grado de que en 20 minutos el equipo blanco ya estaba dos goles arriba en el marcador. Sumalé a eso la expulsión de uno de tus defensas, para dejar a tu equipo con inferioridad numérica y abajo en el marcador. Una pesadilla ¿no?

Para luego volver a concebir una pequeña luz de esperanza, que Messi mostraría al anotar un golazo a balón parado en el último minuto del primer tiempo. 

Se fueron al descanso los dos equipos. Tras los 15 minutos reglamentarios, inició el segundo tiempo del encuentro, pero se notaba algo raro en el ambiente. El equipo azulgrana no salió con esta motivación y por su parte el Real Madrid bajó sus armas un rato y dejó que el balón corriera. 

Los minutos se fueron consumando y el equipo dirigido por Tito Vilanova no encontraba la solución que le diera el título. Bastaba solo un gol, una proeza, un milagro, algo épico, pues el empate les convenía. Pero, como es de saberse; si no pudiste hacer lo necesario en 90 minutos, que te asegura que en 3 podrías conseguirlo. Creo que nada. Quizá en un pasado cercano esa idea hubiera sido aceptable, pero hoy en día la competencia ha crecido de tal forma que a tu equipo se le pone al tu por tu cualquier otro.

Fin del partido. Los blancos consiguen su título de Súpercopa española en su estadio, con su afición y venciendo a su antagónico. 

¿Coraje? ¿Siento coraje alguno? Sí. No podía concebir la idea de la derrota, pero más aún no podía asimilar el hecho de que un hombre en 4 años consiguiera 14 títulos de 16 posibles, para que ese esfuerzo que no es nada sencillo, hoy se viera aplastado por la frustración en el juego, por el exceso de confianza y por la desesperación.

No quiero ni deseo que esto se repita. Y por eso creo que debo de seguir apoyando a mi equipo. En las buenas y en las malas. Quizá no tenga sentido lo que digo después de lo que he escrito, pero como sea hoy jugaron, no tan bien como se esperaba pero no tan mal como para dejar hundida a una afición que los ha apoyado por mucho tiempo, y que ha creído en ellos de igual forma. Y como lo describía al principio, quizá para los aficionados de medio tiempo, los que sólo animan y están con su equipo en las buenas, no les duela tanto como aquellos que estamos de pie cuando ganan pero más firmes cuando pierden. 

Por lo pronto, reconozco la derrota y la forma de juego muy superior a la mostrada por el Barcelona. Es merecida la victoria para el equipo y afición merengues.

El dolor es parte del fútbol. El sufrimiento es una dosis que necesitamos a veces para lograr la verdadera felicidad. Si hemos caído, tenemos que levantarnos nuevamente, replantear objetivos, mirar hacia adelante, dejar el pasado donde debe de estar y creer en el futuro, uno mejor y del que podamos ser partícipes, pero todo requiere de esfuerzo y de templanza, de valentía y de confianza, de soñar y luchar por ello. Reitero entonces; que una derrota, aunque nos duela a morir, la tenemos que asimilar, pues eso no nos permite claudicar.

Hoy, mañana y siempre, en las buenas y en las malas; con mi equipo hasta el final. ¡FC Barcelona, A POR ELLOS!

agosto 11, 2012

En busca de El Dorado

"La leyenda de El Dorado es un lugar mítico que se suponía que tenía grandes reservas de oro y que fue buscado por los exploradores españoles e ingleses con gran empeño, atraídos por la idea de un lugar con calles pavimentadas de oro, en donde el preciado metal era algo tan común que se le daba poca importancia. Muchos de ellos murieron en el intento por descubrir la ciudad, ya que las largas expediciones transcurrían por la selva y a la dureza del terreno había que unir la falta de provisiones".  

Nuestro país sufre. Nuestro país llora. Nuestro país tiene miedo. Nuestro país no encuentra un foco de esperanza. Y sin embargo hoy, hoy es feliz y sonríe. Mira hacia adelante y alcanza a ver, aunque sea por unos instantes que con esfuerzo, dedicación y valentía puede avasallar a sus más grandes temores. 

Pero, algunos ajenos se preguntarán ¿cómo hace un país tan afectado (socio-cultural, política y económicamente) para sentirse feliz y mostrar a otros una sonrisa de oreja a oreja? 

Bueno pues hoy nuestro país tuvo una cita con el destino. Una en la que algunos pensaron, tendría que posponerse como ya había sucedido con otras anteriores. Aunque la mayoría tenía otra visión. Fue algo diferente a lo sucedido en ocasiones anteriores. Esta vez el país tenía presente en la mente y en el corazón que esa ilusión que han soñado por fin llegaría. 

Pero como en la vida nada es gratis (o pocas cosas lo son) para conseguir ese objetivo tenían que enfrentarse; como lo dije al principio a sus peores temores. 

La fecha es 11 de agosto de 2012 (16vo día de festejos olímpicos en Londres y por cierto cumpleaños de este escritor), el lugar era el famosísimo Wembley Stadium, catedral del fútbol mundial. El rival a vencer: Brasil. 

Sin embargo los brasileños no sabían que se enfrentarían a un conjunto renovado, a una nueva generación conformada en su mayoría por jóvenes y todos intuidos por esa hambre de triunfo y un pleno deseo, no de hacer historia porque ya la hemos hecho, sino un deseo de trascender en ella y dejar marcado el césped mundial del fútbol con una victoria, no cualquiera pues se disputaba la medalla de Oro.

Y así fue, apenas llegado los primero 30 segundos del inicio del partido, un hombre llamado Oribe Peralta marcó el primer tanto del partido, ese que encaminaría a las mentes de nosotros los mexicanos hacia la cima. 

Luego entonces el juego enseguida fue abierto, pues aunque México tenía el marcador a su favor desde muy temprano, nunca se echó para atrás, haciendo que el partido fuera limpio y de ida y vuelta, haciendo que los dos arqueros estuvieran exigidos en todo momento. Brasil por su parte no podía concentrarse y devolver su juego a la realidad, parecía en los primeros 20 minutos que el tanto de México había dejado en shock a la verdeamarelha.

Después Brasil creció, un poco con el consentimiento de México, quien por momentos replegó sus líneas y cedió el dominio de balón. El técnico brasileño optó por un cambio y entró Hulk, al minuto 32. El cambio le resultó a Mano Menezes, pues apenas pasados cinco minutos después de su ingreso Hulk tomó el balón, llegó a pasar a tres cuartos de terreno y sacó un disparo que Corona tuvo que atajar con problemas.

Otro jugador figura de Brasil, Neymar tuvo ya en el 2do tiempo la más clara para empatar el partido, pero el disparó fue hacia la tribuna. Menezes ya no se guardó nada y ordenó el ingreso de otra estrella como Pato para así buscar el gol de la igualada, pero México ahora era quien equilibraba la balanza y en un tiro de esquina, el Tri estuvo cerca del gol, cuando Enríquez prolongó un balón que remató Fabián y apenas se fue a un lado. 

Ya en el minuto 75 México dio el golpe mortal a Brasil, con un tiro libre que cobró Marco Fabián directo al movimiento de Peralta, quien sin marca, remató de cabeza y marcó el gol el segundo gol del equipo mexicano. Pero Brasil con todo y su historia, no se iba a dejar morir tan fácil y al minuto 90 el propio Hulk marcó el gol del descuento, poniendo a todos los mexicanos a sufrir.

Pero, hasta ahí llegó. La vida del gigante amarillo, el temor de los mexicanos en este duelo ya no dio para más y así con todo ese espectáculo México fue digno vencedor y campeón olímpico, deteniendo así por 90 minutos el pulso de una nación entera. Este logro le ha dado vida a nuestro país, ahora hay que aprovecharlo.

Es así que, como lo plantea la leyenda de El Dorado; la Selección Mexicana pasó por un largo proceso de renovación. Mejoro sus cualidades gracias a un fuerte entrenamiento. A sabiendas de que ingleses, franceses, rusos, argentinos e incluso nigerianos habían logrado hallar ese lugar y tallar en él sus nombres, nosotros habíamos sido seducidos por la propia leyenda y lo único que queríamos era alcanzar dicho premio, sin importar los rivales que se colocaran frente a nosotros, pues sabíamos también que algo nuevo e increíble podía suceder con esta nueva Selección.

Y finalmente tras un duro y largo caminar conseguimos obtener el preciado metal. 

Volviendo al principio de esta crónica, decía que nuestro país vive en una situación difícil. El pueblo llora y lamenta las pérdidas humanas que a diario suceden, pues la violencia está más desatada que nunca. El hambre y la pobreza azotan a toda la región, hay constantes divisiones y pleitos. En resumen un país que esta al revés y que no consigue hallar un punto de sincronía.

Entonces contestando a la pregunta del inicio, ¿cómo hace un país tan afectado (socio-cultural, política y económicamente) para sentirse feliz y mostrar a otros una sonrisa de oreja a oreja? La respuesta esta líneas arriba. La Selección Mexicana no sólo es un grupo de 11 jugadores, al contrario es un grupo que carga en su corazón y en su espalda a una nación entera, una nación afligida que quiere olvidarse por un rato de todos esos problemas que la aquejan y que logra unir a todos en un mismo sentimiento.

Sonará repetitivo pero, cuando escribí mi comentario para la revista GQ México mencione que ese es el efecto que produce el fútbol en nuestras vidas. El dolor y los problemas nos aquejan constantemente. Quizá no nos haya tocado todavía, pero estamos inmersos en la misma sociedad en la que viven las víctimas de la violencia y de los problemas antes mencionados, por lo que no podemos ser ajenos a esos sentimientos. Sin embargo es como en el balompié; comenzamos flojos y tristes pateando el balón, sin esperanza alguna, pero más adelante miramos hacia el horizonte y alcanzamos a ver una pequeña luz, un destello que aunque parece insignificante hace que olvidemos todos esos temores y sufrimientos, no eliminando la cruda realidad, sino evitándola o haciéndola a un lado por unos instantes; y es en ese pequeño lapso en que sentimos y soñamos que algún día vendrán cosas mejores y que será posible alcanzarlas, y que por momentos podremos ser como alguno de los 11 que hoy hicieron que nuestra bandera se colocara por encima de otras, dejando en la tabla de los ganadores nuestro nombre grabado: ¡México!

julio 27, 2012

17 días de Gloria Olímpica

En la primera carta escrita por Pablo a los corintios (1-Corintios 9, 24:27), la Biblia hace referencia a los juegos deportivos celebrados en Corinto cada dos años:

9:24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.
9:25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
9:26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire,
9:27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Es así que a partir de hoy 27 de julio y hasta el 12 de agosto los ojos de millones de personas aficionadas o no al deporte y al espectáculo se posarán en Londres, en lo que los comentaristas califican como uno de "los mayores eventos deportivos del mundo".

Los ingleses protagonizarán la XXX edición de los Juegos Olímpicos (por tercera vez: 1908, 1948) y a partir de la fecha indicada muchos quedaremos atrapados por la emoción de los diferentes torneos.

Diariamente especularemos con las posibles victorias, lo que podría suceder, lo que hubiera pasado, los resultados obligados para clasificar, los cambios necesarios en cada delegación y lo más importante fijaremos nuestra atención al medallero, para ver qué país consigue más oros.

Unos pocos afortunados podrán presenciar cada uno de los encuentros en las diferentes sedes y localidades en que se llevarán a cabo las justas deportivas, mientras que la mayoría se reunirá frente a televisores y radios, para vivir con emoción cada momento de este gran evento.

Pero volviendo al pasaje que escribí al inicio, nosotros también estamos invitados a participar en nuestros propios juegos Olímpicos, pues Pablo nos exhorta a entrenar nuestro espíritu, a fortalecer nuestras habilidades y destrezas, con el fin de alcanzar el galardón preciado:

9: 18 ¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio.
9:19 Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número.

Pero, ¿en qué consiste ese entrenamiento para nosotros? Mientras estos deportistas desde los futbolistas, los clavadistas, los luchadores, maratonistas y todos los atletas en general se entrenan diariamente y con una disciplina muy fuerte, como lo menciona Pablo "lo hacen para obtener un premio que se echa a perder”.

El esfuerzo y dedicación en los Juegos Olímpicos, traen felicidad y honor temporal a cada país; pero ese premio “se echa a perder”, porque nadie lo disfruta, hay que tener bajo llave y seguridad las copas caras y las medallas de oro no sea que vayan a ser robadas.

Por otra parte “Nosotros, luchamos por uno que dura para siempre”. Nuestra copa y premio es de valor eterno, permanente, porque nuestra disciplina está basada en una espiritualidad cuyo centralidad es la Trinidad, donde Padre, Hijo y Espíritu Santo se aman y quieren que sigamos su ejemplo de permanente unidad.

No con esto digo que los deportes sean malos, para nada, pero debemos de tomar como ejemplo el duro entrenamiento que los atletas realizan para conseguir nuestro galardón en la carrera del Señor.

En Filipenses Pablo también nos dice lo siguiente:

3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
3:14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Así que disfruten de este evento deportivo pues sólo lo veremos 17 días y luego tendremos que esperar otros 4 años para la próxima justa olímpica. Y recuerden no dejar de entrenar su cuerpo y su alma, para poder proseguir con nuestro caminar y conseguir el título más preciado.

#Mi Opinión

julio 18, 2012

¿Habrá luz al final del día?

¿En qué mundo vivimos? Uno en él que puedes ir acampar junto con tus amigos de la congregación y disfrutar de la compañía de todos ellos a lado de una fogata y con la naturaleza haciendo la experiencia aún mejor; u otro en él la situación antes narrada es la misma, pero que en el último día de dicho evento llega al lugar un grupo armado él cual tiene el propósito de robar tus pertenencias y más que eso, robar tu cuerpo y atentar contra tu "yo", físico y mental, provocando así una vivencia traumática para ti que quedará impregnada en tu memoria, más que los buenos momentos que te hicieron reír con tus amigos en ese campamento. 

 

Sí, parece quizá un escenario aterrador, pero es real. El pasado 12 de julio integrantes de la organización religiosa Cadena de la Santísima Trinidad fueron sorprendidos por un grupo armado, quienes los despojaron de sus pertenencias y abusaron sexualmente de tres mujeres, entre las que hay dos menores de edad. 

 

Muchos pensarán que este hecho no es ajeno, pues en nuestro diario vivir llegan a nuestros oídos noticias de este tipo, por lo que quizá hasta cause cierta indiferencia. Sin embargo no es así o no debería serlo. 

 

Lo que tensa más la situación es que las victímas del abuso y en general, el resto de los integrantes del campamento así como los organizadores quizá nunca se imaginaron que en un retiro espiritual, en él que vas a convivir con tus amigos buscando cierta paz y tranquilidad y respaldada por los cuidados de Dios, sufrieran un ataque de esta magnitud y de este tipo. 

 

Ciertamente vemos que lo que ocurrió allí es un signo más de que la violencia y los actos criminales han llegado a un punto en él que la libertad religiosa y el propio credo ya no son respetados. 

 

Es triste ver que las personas ahora han perdido el sentido de respeto hacia las creencias religiosas de otros, atacando a todos por igual. ¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué es lo que transcurre por la mente del criminal y de la victíma en el lapso del ataque? ¿Cómo podría uno saber que es lo que le pasa en ese momento por la cabeza? ¿Quién lo nota? ¿Que los motivo? ¿Tendrían que abrir su cabeza para saber lo que esta pensando? ¿Qué tienen en la mente y porque la ausencia de las cosas comunes que tiene el resto de las personas? ¿Quién los crió o en que sanatorio estuvieron retenidos antes de escapar y hacer de las suyas?

 

No lo sé. Francamente no lo sé.

 

En mi experiencia, he asistido a muchos campamentos (la mayoría de ellos organizados por la Iglesia a la que pertenezco) y nunca llegué a pensar que algo así podría suceder. Es decir, te rodeas de un ambiente y de gente que busca paz y una bonita experiencia para llevarse el resto de sus vidas. Luego entonces trato de imaginarme y de ponerme en el lugar de alguno de los chicos que fueron a este retiro y mi mente no puede trasladarse por completo allí, al parecer choca con una barrera provocada por la imagen creada a la par de las palabras y del testimonio de las jovencitas que fueron atacadas y del resto de sus compañeros, al enfrentarse al temor de pensar que en un lapso muy corto de tiempo pudieron llegar a morir todos, tras jalar el gatillo de alguna de las armas que los integrantes de ese grupo armado portaba.

 

Mientras escribía esto, vi en la cronología del Twitter los muchos links de los diferentes contactos dando a conocer que las autoridades de la entidad habían detenido a 17 personas, mediante 10 ordenes de cateo en Chalco y que algunas de ellas ya fueron reconocidas por las victímas. 

 

Sólo se necesita de un pequeño enganche para producir todo lo escrito anteriormente. Las autoridades ahora castigarán a los responsables, pero y luego que. ¿Qué o quién nos asegura que eso no volverá a pasar? 

 



Tampoco lo sé, pero lo que si sé, es que (lo digo como creyente cristiano) las autoridades aquí impondrán un castigo terrenal, pero esté después tendrá otra instancia, una que te entregará la factura de los hechos cometidos y realizados por tu persona. "Lamento en verdad todo lo sucedido" dirán, pero sólo Él podrá decidir si los perdona o no. 


Mientras tanto nuestras autoridades aquí en la tierra deberán de ponerse a trabajar (pero en serio) para lograr devolver los ambientes de paz, diversión y seguridad en los que cualquier joven se imagina para ir y acampar tranquilamente esperando despertar y volver a ver un hermoso amanecer sin temor a nada más que la espera de regresar el próximo año y vivir otra vez esa grata experiencia.

julio 16, 2012

Fantasía o Realidad

Hoy fue presentado el nuevo formato de Liga. En una ceremonia realizada en el World Trade Center de la Ciudad de México, se dieron a conocer todos los detalles de la nueva LigaMX que llevará ese nombre y en la que también tendrá mayor participación el torneo de Ascenso, con la integración de un torneo de Copa en la que se enfrentarán equipos de 1era contra los de el último grupo mencionado y también se dio a conocer el nuevo diseño del logo que distinguirá a cada torneo así como el himno (si, aunque no lo crean) que sonará en los estadios previo al choque deportivo.

Por demás la Liga MX fue presentada y con su lanzamiento de manera oficial la familia del fútbol mexicano se comprometió a respetar aspectos como el Fair Play, a no faltar a ningún punto que esté indicado en el Código de Ética de la Federación, a poner en primer lugar a los jugadores y a la afición, que son los verdaderos protagonistas de este deporte y a sostener una supuesta autonomía de los equipos con las máximas autoridades del balompié en nuestro país. También incluye una advertencia a nunca reclamar una decisión arbitral o una sanción impuesta a entrenadores u futbolistas. Y ya en el caso de los silbantes, “a no ser los protagonistas del partido”. Una situación que luce como una fantasía.

A mi parecer, en la teoría suena todo maravilloso pero en la práctica veremos cosas muy diferentes. Muchos se emocionan (incluso yo llegué hacerlo) cuando se oye que habrá un torneo de liga y una Copa de la misma. Nos hace trasladarnos a los verdaderos oasis del fútbol (que en su mayoría, se ubican en el Viejo Continente) y creer que el nuestro se podrá medir contra los grandes torneos del resto del mundo y por tanto aumentará el nivel de competencia. Pero si uno se pone a investigar e incluso a preguntar a sus padres, tíos o allegados, sabrán que esa modalidad ya existía en nuestro país, y que se puso en marcha en 1907 y hasta el año de 1997 cuando llegaron los Torneos de Apertura y Clausura.

En su momento llegó a ser considerado un torneo de mayor nivel y expectativa que el Campeonato de Liga, los clubes participantes, federativos, prensa y aficionados daban igual valor y seriedad a ambos títulos, y era visto como la oportunidad de reparar una mala temporada en la Liga. Incluso se llegó a decir y llamar al torneo de Copa como la Copa del Presidente, pues el Jefe del Ejecutivo Federal tenía cierta participación en las ceremonias y encuentros deportivos, algo así como el Rey Juan Carlos de España y su respectiva Copa que lleva su nombre.

Pero volvamos a la actualidad y pensemos en sí de verdad esto va ayudar a que el fútbol mexicano aumente en calidad y competencia, sin dejar atrás o a un lado a los verdaderos protagonistas de ello: el aficionado y el jugador como tal, y si también se va a modificar el juego por obligación o por peleas entre televisoras y propietarios o si en verdad se va a tomar en cuenta al espectáculo, el que hace de esto el deporte más hermoso del mundo.

No se qué pasará, a mi punto de vista podría decir que funcionará, pero si empiezan anteponerse los intereses de los de arriba por los que pisan la cancha y los que gritan en la tribuna, esto no tendrá resultado alguno, positivo no, negativo...pues ya lo hemos visto y quizá esa realidad que tanto anhelamos nunca la alcancemos y sigamos en eso...un anhelo.

#MiOpinión


julio 05, 2012

No te quedes ahí. Observa y ve más allá de la palabra

¿Qué sigue de la palabra fútbol?

La palabra no sólo es el signo gráfico, la palabra es todo lo que diga algo y si "eso" no sabemos interpretarlo, nos quedaremos inéditos para los mensajes que nos muestra la Vida.

Luego entonces, si ves esta imágen, quizá pienses al igual que yo: si tu chica llega y te abrazá no por haber ganado la Copa, La Liga o el torneo más importante, sino por haber conseguido ese título que lo vale todo, ese título de el hombre que se cruzó en su vida y la cambio toda; entonces es un momento que #NoTienePrecio
 

El cielo de Europa se pintó de rojo

Sí. La historia siempre tiene dos protagonistas. Los perdedores y los vencedores. Los perdedores tienen el mérito de haber luchado por intentar dejar huella, sin embargo la historia la escriben los ganadores. Hoy dos potencias se enfrentaron buscando la supremacía en el viejo continente. Sin embargo repito, solo uno puede quedarse con ese título de campeón. Y no es cualquier campeón, pues ganar el mismo torneo hace 4 años, luego obtener su primer copa del mundo y ahora repetir el primero no es nada fácil.

Por la tarde comentaba que algunos queremos que gane ese equipo, hay otros que desean que así suceda, sin embargo hoy 11 sujetos demostraron e hicieron posible ese deseo.


La Furia Roja se coronó merecidamente campeona de la Eurocopa 2012. Y si, no jugó con la misma intensidad y garra que mostró en los dos torneos grandes antes mencionados, pero dio una gran lección que sin duda alguna hoy aprecio y no solo en el mundo deportivo, pues esas lecciones se pueden aplicar en todo aspecto.


A pesar de que es una Selección que tiene a jugadores de un mismo país pero de diferentes equipos, hoy había 6 jugadores del FC Barcelona (equipo al que simpatizo) por 4 de su acérrimo rival. Y que nos deja esto; bueno el trabajo en equipo y el olvido de las rivalidades para lograr en conjunto un título, es lo que hace grande a esta España.


Citando un fragmento del himno de la selección española: "...no se rindió, no se abatió cuando la suerte no le sonrió, fuerzas sacó de su corazón..." es probable que haya sido así. De no contar con algunos jugadores importantes y ante las criticas de muchos que expresan que la verdadera España no es la que vimos hoy sino la que muestra la miseria, el desempleo y la crisis, creó que este pequeño paso es un gran logro para toda esa gente que hoy vive en la incertidumbre.


Ahora veo con claridad y recuerdo lo que publique en la revista GQ México en la edición de mayo y junio: el fútbol, con todo y los jugadores y el propio espectaculo, es una forma de hacer que nuestros problemas desaparezcan por 90 min. Iniciamos pateando de manera floja el balón, para después tomar fuerza y romper con un tiro la monotonía que nos causa la cruda realidad y ser, aunque sea por unos instantes como esos heroes que hoy representan a toda España.


Enhorabuena, y felicidades a la Selección Española por su Bicampeonato y por darnos una incréible lección.


#MiCrónica


Publicado en mi Red Social el Lunes 2 de julio a las 0:57 hrs.